A kookaburra perches on a person's arm, its beak opening wide in a repeated motion that resembles a yawn or call, while the person's hand remains steady against a plain, light-colored wall.
La semana pasada, Slavka fue a visitar a su amigo Petka, un simple tractorista, con 500 rublos. Cuando Petka vuelve a casa una semana después, ni su mujer ni sus hijos lo reconocen... ¡eso es lo que la fama y el dinero le hacen a la gente!
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